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viernes, 13 de diciembre de 2013

Se acabó lo que se daba






    Terminamos del mismo modo que empezamos, con nuestra declaración de principios. Han sido unos meses de mucho trabajo pero creemos que el grupo heterogéneo que inició este proyecto ha ido poco a poco entremezclándose y este ha sido el resultado.

     Realmente, ha sido una experiencia enriquecedora por todas las partes posibles: hemos conocido otras maneras de ver el mundo en general y la lengua en particular; hemos explorado nuevas formas de comunicación y de trabajo; creemos que hemos sido capaces de explicar nuestro mundo, un mundo que vemos ya casi en blanco y negro, de un modo más atractivo.

    Esperamos que os haya gustado adentraros en este experimento lingüístico tanto como a nosotros y, sobre todo, muchas gracias todos los que nos habéis leído, tanto a los de lectura exhaustiva como a los de solamente el titular porque nos gustaría pensar que de modo u otro, habéis dejado entrar en vuestras casas algo tan personal y a la vez colectivo como es la palabra. 

Las palabras te llaman, las palabras te atraen, las palabras son a pesar de ti y de tu mala pronunciación. Las palabras son una herramienta para lo que queramos, una herramienta que nos hace amar, sufrir, soñar, ser engañados, engañar... Es lo que hace ser lo que somos
Juan Diego






jueves, 12 de diciembre de 2013

Lo que fuimos en lo que somos

Ojalá es una expresión utilizamos de manera frecuente cuando queremos que las fuerzas sobrenaturales, o tal vez aquellos hilos que dirigen nuestro destino actúen a nuestro favor y cumplan nuestros deseos, pero pocos se  percatan de que es una más de esa gran lista de palabras que han quedado en nuestro léxico como resultado de la influencia del árabe.

Que los árabes se asentaron en la Península Ibérica durante casi nueve siglos es algo que casi todo el mundo conoce, lo que muchos desconocen es que estos a pesar de su partida, dejaron en nuestra cultura un legado que quedó grabado de forma imborrable hasta nuestros días, a pesar de que el paso del tiempo nos haya hecho olvidar en muchas ocasiones su origen hasta tal punto que desconocemos que muchas de las palabras que utilizamos de forma habitual no son más que arabismos que han perdurado y han llegado hasta nuestros días desde la época del Al-Andalus.

Muchas de las palabras que los cristianos tomaron de los árabes en los tiempos del Al-Ándalus fue como consecuencia de la diferencia de nivel cultural que había entre ambos, por lo que los cristianos en muchas ocasiones se vieron obligados a asimilar determinadas palabras árabes, para asignar objetos, determinadas técnicas…que no existían entre ellos, por lo que no podían ser traducidas y se tomaron directamente. 

Glosario de algunos términos de origen árabe:
A: aceite, almohada, aceituna, alfombra, aduana, arroz

B: baño, barrio, bata, balde, baza, bellota
C: café, cifra, chaleco, chisme, cequia, cohol
D: dado, daga, diván, dante, destartalado-da, dinar
E: escabeche, elixir, elche, embarazar, engarzar, escaque
F: fideo, foz, falagar, faquir, farda, fulano-na
G: granadí, galima, guarismo, gabán, gandul-la, garroba
H: hola, harén, hachís, hazaña, hasta, harma
I: imam, islam, imela
J: jinete, jirafa, jarra, judía, jota, joroba
K: kermes
L: laúd, limón, lima, laca, leila, latón
M: meca, marroquí, mazmorra, mezquino, mezquita, muslim o muslime
N: nácar, nácara, nuca, noria, naranja, nazarí
O: olé, ojalá, otomano, olíbano, orzaga
P: paraíso
Q: quintal, quiosco, quilate
R: rehén, rabal, rasmia, rubia, ronda, rincón
S: sandía, serafín, sultán, sorbete, saharaui, siroco
T: tabique, taza, tambor, talco, taifa, tarima
U: ulema
V: valija, valí, visir
Y: yemení
Z: zanahoria, zoco, zafío, zoquete, zurrapa, zamacuco-ca

Fuente : Aulahispánica





V de vss... ¡cine!

       ¿Recordáis esta película? ¿Os sugiere algo la palabra vendetta? ¿Os resulta familiar este rostro? Seguro que estaréis pensando en “V de Vendetta”. Como ya sabéis, en este blog nos propusimos tener el lenguje presente hasta en los lugares más escondidos de nuestra vida y, si bien es obvio que una película va a contener lenguaje para poder comunicar, vamos a intentar observar el discurso del protagonista desde una sensibilidad nueva.

       V, el protagonista, trata de denunciar con este discurso una situación que le parece, y que de hecho es, injusta. En la película han llegado al poder el líder Adam Sutler y sus compinches, quienes llevan a cabo un sistema de gobierno represivo sobre los ciudadanos. V trata de hacer ver a la gente lo que realmente está sucediendo, con la intención de que no se mantengan pasivos, sino que hagan frente a esa situación.

      Mucho podríamos comentar sobre el personaje principal aunque aquí nos vamos a limitar a algunos aspectos: V es una persona peculiar con sed de vengaza hacia los que ocupan el poder por todo lo que le han hecho sufrir. Es alguien que disfruta con el arte y la literatura, en especial, con Shakespeare y Dumas. Pero lo que más llama la atención de este extraño personaje es que logra captar nuestra atención en todo momento mediante, utilizando el lenguaje; es, clarísimamente, un gran orador. Esto lo vemos en el momento en el que se apodera del canal principal de televisión y da un discurso para concienciar a los ciudadanos y ciudadanas y que reaccionen frente a la situación que están viviendo:

¡Buenas tardes, Londres! Permitid que, primero me disculpe por la interrupción. Yo, como muchos de vosotros, aprecio la comodidad de la rutina diaria, la seguridad de lo familiar, la tranquilidad de la monotonía. 
Aquí vemos que empieza de una forma muy cordial. Luego, por el tono de su voz, nos percatamos de que aquí, igual que en otras ocasiones, utiliza la ironía para simpatizar con el oyente y conseguir captar su atención. Realza, además, las palabras que más le interesa destacar con un especial énfasis y apela a las familias y a la seguridad, algo que toca la sensibilidad de los oyentes y los pone en tensión.

A  me gusta tanto como a vosotros, pero con el espíritu de conmemorar los importantes acontecimientos del pasado, normalmente asociados con la muerte de alguien o el fin de alguna terrible y sangrienta batalla y que se celebran con una fiesta nacional, he pensado que podrí­amos celebrar este 5 de noviembre, un día que, lamentablemente, ya nadie recuerda, tomándonos 5 minutos de nuestra ajetreada vida para sentarnos y charlar un poco. 
Después de ese inicio cordial y tras haber incluido en el discurso una contraposición de ideas tan sutil e irónicamente, empieza a exponer su propósito.

Hay, claro está, personas que no quieren que hablemos, sospecho que, en este momento, estarán dando órdenes por teléfono y que hombres armados ya vienen de camino.
¿Por qué? Porque mientras pueda utilizarse la fuerza, ¿para qué el diálogo? Sin embargo, las palabras siempre conservarán su poder, las palabras hacen posible que algo tome significado y, si se escuchan, enuncian la verdad; y la verdad es que en este país algo va muy mal, ¿no? Crueldad e injusticia, intolerancia y opresión
Este fragmento es perfecto para captar aún más la atención de los oyentes: hay eufemismos, ironías, metalenguaje... La utilización de una entonación irónica le da un toque genial sin ser lenguaje en sí mismo; además, el contenido aquí muy importante porque trata la verdad, bonita palabra para unos ciudadanos oprimidos. Esto también le sirve para ir provocando malestar entre la gente y que se mueva, que haga algo y no se queden quietos. Las últimas palabras son el punto culminante  porque la sutiliza de un modo clave, coordinadamente para darles más fuerza y mostrar, así, todo lo que están sufriendo a causa de ese régimen.

Antes teníais libertad para objetar, para pensar y decir lo que pensabais. Ahora tenéis censores y sistemas de vigilancia que os coartan para que os conforméis y os convirtáis en sumisos

¿Cómo ha podido ocurrir? ¿Quién es el culpable? Bueno, ciertamente, unos son más responsables que otros y tendrán que rendir cuentas pero, la verdad sea dicha, si estáis buscando un culpable, solo tenéis que miraros al espejo
V hace una brutal comparación el modo de vida que tenían antes y el que tienen ahora para hacer ver todo lo que se ha perdido. Por otra parte, y de un modo totalmente directo, culpa a los mismo ciudadanos, a su pasividad, de la situación.

Sé por qué lo hicisteis... sé que teníais miedo ¿Y quién no? Guerras, terror, enfermedades, había una plaga de problemas que conspiraron para corromper vuestros sentidos y sorberos el sentido común, el temor pudo con vosotros. Y, presas del pánico, acudisteis al actual líder, Adam Sutler. Os prometió orden, os prometió paz y todo cuanto os pidió a cambio fue vuestra silenciosa y obediente sumisión.
    Anoche intenté poner fin a ese silencio. Anoche destruí el Old Bailey para recordar a este país lo que ha olvidado. Hace más de cuatrocientos años un gran ciudadano deseó que el cinco de noviembre quedara grabado en nuestra memoria. Su esperanza era hacer recordar al mundo que justicia, igualdad y libertad son algo más que palabras: son metas alcanzables.
    La voz, la muestra de empatía, los sustantivos finales; todo esto muestra el grado de implicación del orador en el discurso y, del mismo modo, hace que los oyentes se sientan identificados y atraídos, aún más si cabe, hacia sus palabras.

    Así que si no abrís los ojos, si seguís ajenos a los crímenes de este gobierno, entonces os sugiero que permitáis que el cinco de noviembre pase sin pena ni gloria, pero si veis lo que yo veo, si sentís lo que yo siento y si perseguís lo que yo persigo, entonces, os pido que os unáis a mí, dentro de un año, ante las puertas del parlamento y juntos les haremos vivir un cinco de noviembre que jamás, jamás nadie olvidará
    La conclusión del discurso es perfecta: enfatiza las últimas palabras y, mediante anáforas, consigue que el discurso se quede grabado en la mene y el espíritu de los ciudadanos. El momento de hablar está termiando y tiene que lograr que los oyentes se unan a él, que sientan lo que él siente y reaccionen com él lo ha hecho;el orador se implica de un modo absoluto en el discurso para que los que lo escuchan lo hagan también.


         
    En definitiva, este discurso, además de ser un texto muy bien escrito, es un texto muy bien recitado: la entonación, los gestos, la actitud del orador e incluso el toque siniestro que le da el personaje son perfectos para conseguir sus fines. Esperamos algunos comentarios de detalles que se nos hayan escapado o, si queréis, también podéis comentar otras escenas de la película en las que el lenguaje es totalmente estimulante.


    miércoles, 11 de diciembre de 2013

    Falsos amigos

           Los "falsos amigos" son palabras de lenguas distintas que tienen un origen común, el latín, que suelen confundirse con facilidad por compartir un significante o apariencia exterior muy próximo a la qe podemos encontrar en otro idioma. Sin embargo, y aquí sí podemos asegurar que las apariencias engañan, el significado va a ser distintos. En esta entrada vamos a prooner una lista de ejemplos de estos "falsos amigos" entre español y el inglés.



    Estos son algunos de los muchísimos "falsos amigos" o "falsos cognados" que podemos encontrar. Desafortunadamente, la única manera de no equivocarse es leerlos muchas veces y repetirlos hasta estar seguros de saberlos.


    lunes, 9 de diciembre de 2013

    #HablemosDe...

    Como ya hemos comentado en entradas anteriores, hoy en día tenemos muchas y muy distintas maneras de comunicarnos o de dar a conocer nuestro punto de vista, tanto de manera privada –con, por ejemplo, mensajes de texto–, como públicamente –mediante las redes sociales.

    Los nuevos lenguajes están desarrollando formas más simples de expresión y a la vista está: por ejemplo, con tan solo este conjunto de tres letras, LOL –que originariamente significaba reírse a carcajadas (del inglés laughing out loud)–, podemos expresar desde reírse muchísimo hasta simple empatía o un estado de acuerdo, siempre dependiendo del contexto. A medida que pasa el tiempo, los mismos usuarios modificamos y actualizamos los medios de comunicación. Cada vez usamos más la tecnología y somos víctimas, a menudo conscientes, de ella.

    De las mas sonadas y recientes formas de interacción encontramos los hashtags (#), que actualmente podemos observar agrupado con prácticamente cualquier palabra registrada o no en el diccionario. Aunque nos podemos tropezar con este símbolo en casi cualquier red social, el hashtag nació como medio de etiquetar información en la red de microblogging Twitter; esta marca nos permite conocer los temas más comentados del momento a nivel nacional o mundial y, también, pautas de comportamiento entre los usuarios. Por lo tanto, el hashtag es una etiqueta con una finalidad patente: te da un acceso rápido a todo aquello relacionado con el tema que te interesa conocer; si resaltamos una palabra con un hashtag no debería ser, en teoría, una mera manera de ornamentación sino algo más trascendental. A pesar de que los hashtag tienen su origen en Twitter, como hemos explicado, es posible encontrarlas también en Facebook, Instagram y demás redes sociales con la misma finalidad.

    Además, este símbolo puede darle un toque más personal e incluso poner más afección en lo que se comparte, dando más relevancia a la actitud frente a lo que estamos compartiendo públicamente sin necesidad de sonar ridículo o simple. Por ejemplo, observamos cómo los hashtags pueden cambiar por completo una publicación dándole valores positivos o negativos a aquello que se ha escrito:

    “Mi cumpleaños ya llega. #EMOCIONADO”
    “Mi cumpleaños ya llega. #GOAWAY #MESIENTOVIEJO”


    Por otra parte, es fácil darse cuenta de que los hashtags han traspasado la frontera virtual y se han establecido en otros medios de comunicación como bien puede ser la televisión, los carteles publicitarios e incluso en pancartas de manifestaciones. Esta extrapolación se debe a las dos finalidades propias del hashtag: por un lado, es evidente la fuerza visual que transmite este símbolo y la manera tan peculiar y clara de resaltar palabras clave y, por otro lado, el establecimiento de un hashtag permite difundir con mayor facilidad a una cantidad mayor de personas todo lo relacionado con el tema; dicho de otro modo, el hashtag tiene dos funciones básicas: llamar la atención sobre el mensaje y difundirlo.


    Y a ti, ¿qué te parece esta nueva forma de comunicación? ¿Es #positiva? ¿#Abusamos de ella?

    martes, 3 de diciembre de 2013

    Literatura de colores

    Mentiríamos si dijésemos que nunca hemos escogido un libro por el atractivo de su portada, por los colores, por los dibujos o, puede que por todo lo contrario: por su austeridad o por la desnudez de las líneas que van formando letras. Pues sí, las cubiertas han sido en más de una ocasión un factor importante no solo para la venta de un poemario, de una autobiografía o de una novela de caballerías sino para algo tan extendido como es el nombre genérico de una corriente narrativa. Esto fue lo que sucedió con el género que nació de la tinta de Edgar Allan Poe con cuentos como Los crímenes de la calle Morgue (1841) o El misterio de Marie Rogêt (1842-43) y la figura del personaje Auguste Dupin, primer detective literario del que se nutrió Sir Arthur Conan Doyle para la creación del más famoso personaje detectivesco de la literatura universal, Sherlock Holmes.

    “La novela policíaca es un relato donde el razonamiento crea el
    temor que se encargará luego de aliviar.” Thomas Narcejac
    Este nuevo género, llamado novela criminal, policíaca o de misterio, se caracterizaba por la presencia de, como hemos dicho anteriormente, la figura de un detective o policía que investiga un hecho o una serie de acontecimientos provocados por la ruptura con el orden legal, acontecimientos como asesinatos, robos o chantajes. Por otra parte, este tipo de novelas a menudo presentan ambientes convulsos, con graves problemas sociales en los que las normas éticas de convivencia se encuentran reducidas a su mínima expresión. Se dice, además, que la novela de misterio no nació como una casualidad, sino más bien como una necesidad de la sociedad del siglo XIX que se sigue manteniendo en la actualidad: si leemos este tipo de novelas es porque sabemos que la vida es algo impredecible, porque necesitamos ver cómo se restablece el orden social y todo esto siempre mediante el desarrollo exacto de la investigación racional.

    Sin embargo, la novela de misterio no se ha mantenido igual con el paso del tiempo y, volviendo al inicio de nuestra entrada, también su nombre genérico ha cambiado: este tipo de narrativa, se conoce más comúnmente como novela negra. ¿Y por qué negra y no roja o azul? En primer lugar, debemos saber que los cambios siempre provienen de los usuarios de la lengua por lo que en muy pocas ocasiones nos encontraremos con un “porque sí” en alguna investigación lingüística. En segundo lugar, esta denominación no está generalizada en la literatura sino que, por ejemplo, en Italia este género se conoce como novela amarilla (letteratura gialla). Por lo tanto, podemos deducir de todo esto que la elección de una “etiqueta” u otra se debe a los hablantes y que estos están, a su vez, condicionados por su cultura o suceso histórico.

    Así pues, llamamos novela negra a una reconversión, a un subgénero de la novela policíaca en la que un nuevo tipo de detective, casi tan violento, cínico y marginado como un delincuente, trata con honestidad, rigor y realismo el mundo criminal; estas obras ofrecen una crónica de la sociedad en crisis, una mirada crítica sobre el mundo en que vivimos desde el lado oscuro del ser humano. Raymond Chandler definió la novela del mundo profesional del crimen como novela negra en su ensayo El simple arte de matar (1950). Encontramos el origen primitivo de este nombre en dos aspectos distintos: el primero, como podríamos haber deducido, en los ambientes oscuros que reflejan todas estas historias y el segundo aspecto, y más importante, lo encontramos en la revista estadounidense Black Mask (1920) y en la colección Sérire Noire (1945) de la editorial francesa Gallimard, donde se publicaron estos relatos.

    El origen del apelativo amarillo en Italia es prácticamente idéntico a lo que sucedió en Estados Unidos y en Francia: este nombre se debe a la colección de obras Il Giallo Mondadori nacida en 1929 y no de manera directa por el nombre de la colección, sino por el color amarillo con que se diseñó la portada de cada uno de los libros. Este término se ha adoptado también en español para referirse a la crónica periodística que informa sin censura un suceso de sangre.

    Pensemos, después de todo esto, que en la lengua (casi) todo tiene un porqué, desde el análisis sintáctico de oraciones de seis líneas hasta los colores. No se trata de sumar dos más dos porque el resultado no siempre será cuatro, pero creemos que ahí también reside la belleza del lenguaje, en el crimen que alguien cometió y que ningún Sherlock Holmes ha sabido resolver.

    Incluso los colores para mí tienen otro significado. Tienen una voz, los colores, un sonido, como todas las cosas. Un ruido que los distingue, y que puedo reconocer. Y comprender. […] Hay colores que para mí significan algo por la idea que contienen. Por el ruido de la idea que contienen. Carlo Lucarelli